LA ASISTENTA FREIDA MCFADDEN
Todos los días friego la preciosa casa de los Winchester de arribaabajo. Recojo a su hija del colegio y preparo deliciosas comidas para toda la familia antes de subir a cenar sola en mi minúscula habitación del piso superior. Intento no prestar atención a Nina cuando lo ensucia todo simplemente para ver cómo lo limpio. A las extrañas mentiras que cuenta sobre su propia hija. A su marido, que cada día parece más abatido. Pero cuandomiro a Andrew a los ojos, castaños, encantadores y llenos de dolor, nome resulta difícil imaginar cómo sería vivir en la piel de Nina. El granvestidor, el coche de lujo, el esposo perfecto.Hasta que un día no me resisto a probarme uno de sus maravillosos vestidos blancos. Solo quiero saber qué se siente. Pero ella pronto lo descubre, y cuando me doy cuenta de que la puerta de mi habitación solo se cierra por fuera ya es demasiado tarde. Algo me reconforta: los Winchester no saben quién soy en realidad. No saben de lo que soy capaz...